El seguimiento de gastos es clave para alcanzar metas financieras a largo plazo. Permite identificar patrones de consumo, establecer prioridades, evitar deudas innecesarias y crear un presupuesto realista. Esta práctica transforma tu enfoque financiero, ayudándote a ahorrar y planificar para imprevistos, acercándote así a tus objetivos económicos.